Francisco MANGADO
 
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FRANCISCO MANGADO

Palacio de Congresos y Recinto Ferial en León +

2005-

León-España

29.612 m2


Las edificaciones industriales como la de la antigua Azucarera de León tienen una indudable capacidad para impresionar. Suelen ser edificios manipulados y transformados sin ningún miramiento. Y probablemente es así porque el autor de la transformación suele inspirarse en criterios de máxima eficacia. Pero el resultado, ¿sólo por casualidad?, suele ser atractivo, claro, ajeno a cuestiones menores que en ocasiones enmudecen la arquitectura. Instintivamente, el mecanismo de agregación de piezas renuncia a la “articulación” que es considerada como “pérdida de tiempo”, como una “debilidad arquitectónica” propia de programas menos rotundos y “serios”, haciéndose en estos casos inmediata, expresa, sin miramientos hacia lo existente.

Es evidente que la propuesta admira el espacio construido tal y como está, arqueológico, mutilado, y propone poco más que su limpieza, su consolidación y puesta en valor. Las nuevas edificaciones, lineales y tersas, se incorporan como las hubiera pensado el ingeniero industrial a cargo de la explotación, con lógica, elementales, haciendo ver que, una vez construidas, siempre han estado ahí. Su posición tiene que ver con el nuevo papel de la Azucarera en la ciudad que pasa, de ser una periferia industrial, a una pieza urbana importante en el nuevo entramado ciudadano previsto para esta zona en donde también figurará la nueva estación del AVE.

León, España

Centro Municipal de Exposiciones y Congresos de Ávila
2001
/
2009
Ávila resulta ser una ciudad intensa y densa. La lectura de su planta, centrada y acotada por la tersa factura de su muralla, confirma esta visión. Todo Ávila es en realidad esta roca en medio del duro paisaje que la rodea.En esta densidad, cualquier vacío adquiere un valor adicional que tiene que ver con la idea de contraste o con la de límite. La plaza sirvió en estos casos de mecanismo liberador del espacio interior, y también de articulación exterior con la ciudad amurallada. El espacio extramuros está en el origen de esos vacíos que sirven de articulación entre las dos ciudades. La presencia de un espacio libre a los pies de la muralla donde ha de ubicarse el nuevo Centro de Congresos, permite pensar en sistemas de generación como el indicado. 
Densidad conceptual, generosidad (configurada en plaza) en la manera de ocupar el sitio y aprovechamiento del condicionante topográfico del suelo han sido criterios que han guiado las decisiones de proyecto. Formal y espacialmente, el paisaje, cuajado de piezas de granito, ha suministrado las referencias necesarias.Se propone una gran explanada o plaza, un lugar de encuentro al borde de las murallas con un nivel general que coincide con uno de los más altos de la parcela, de manera que su prolongación genera un gran vacío interior que alojará, sin excavación, los usos requeridos.
La edificación ocupa básicamente el lateral norte del espacio público de nueva factura. Junto a las murallas acota la “plaza del nuevo mercado lúdico”. En función de la topografía, el proyecto hace convivir dos geometrías diferentes. La parte más ortogonal y alargada contiene los auditorios y salas principales. La parte más topográfica, irregular y adaptada al suelo, alberga el área de exposiciones.La edificación se desarrolla de manera que a los auditorios principales se llega desde la plaza y por la parte más alta del graderío, lo cual permite una comprensión inmediata del espacio interior. El área de exposiciones tiene un acceso independiente desde las “quebradas” en las que se rompe la plataforma en el límite este. También lo tiene —dado que por debajo del nivel de la plaza todos los usos están comunicados—, desde el interior mismo del edificio. Desde un punto de vista formal y constructivo, la actuación se inspira en la fuerza evocadora del paisaje, en la masa granítica que todo lo invade. Los volúmenes se piensan para ser vistos desde la distancia.El edificio podrá ser visto desde lo alto de las murallas como una manipulación cincelada de la gran roca del terreno. Se trata de una yuxtaposición de volúmenes de granito. Resumida en una pieza, más ortogonal, que se fresa y se esculpe de una manera precisa y otra algo más abrupta y topográfica, que cubre el volumen de las exposiciones. Son esos pliegues los que generan grietas para el paso de la luz natural y el acceso independiente a esta zona.
Palacio de Congresos y Hotel en Palma de Mallorca
2005
La solución para el nuevo Palacio de Congresos y Hotel de Palma puede interpretarse en términos de dos grandes trazos que discurren según los límites norte y sur de la parcela enfrentada al mar. Dos trazos de muralla desposeídos de su densidad física pero dotados de intensidad funcional y significación arquitectónica. 

Uno, el orientado al norte, contiene todos los servicios de apoyo a los usos principales, también los accesos de suministro y personal. Pero el más importante, el orientado al sur y al mar, será una fachada profunda, fachada-espacio constituida por un denso entramado vertical que rememora la densidad de las murallas, de cuatro metros de profundidad, evita la iluminación directa del interior, pero permite sin embargo ubicar escaleras, algunas mecánicas, que conforme se suben o bajan dejan ver el horizonte marítimo. Estos elementos de comunicación se manifiestan al exterior, como grandes pantallas de vidrio incrustadas en el conjunto de la trama.En las plantas bajas la profundidad de la fachada permite ubicar los accesos marcando la transición entre el interior y el exterior, así como locales comerciales que, situados junto a las zonas de exposiciones, quedan orientados hacia lo que será el nuevo boulevard costero.La distribución lineal del programa permite que las áreas del edificio puedan funcionar y explotarse de una manera relativamente independiente. Los accesos públicos se localizan básicamente en la fachada situada en continuidad con la calle Manuel Azaña, subrayando la importancia de la misma, y en el paseo marítimo en el caso de los auditorios, y a lo largo de este último para área de exposiciones. 
La materialización de todo el conjunto pretende por un lado utilizar la luz de Palma y crear un sistema de reflejos y sombras marcadas. Por otro se idea configurar un “gran pez” yaciente, varado a la orilla del mar, de formas y geometrías definidas pero de tránsito suave, que viene a explicar la geometría continua de la propia cubierta, sólo vaciada en el jardín colgante del restaurante que aparece como un gran mirador con vistas directas al mar y sobre el boulevard costero.
Pabellón de España en la Expo Zaragoza 2008
2006
/
2008
Reproducir el espacio de una chopera, o de un conjunto de bambúes sobre una superficie de agua, ha sido el objetivo básico. Por un lado se crea un mecanismo edilicio capaz de generar increíbles posibilidades desde el punto de vista de la lógica energética y del compromiso medioambiental, cuestión ésta básica pero en todo caso fundamental y emblemática para el futuro Pabellón de España en la Exposición Internacional de Zaragoza, pero por otro se traslada a la arquitectura uno de los espacios más atractivos, física y lumínicamente hablando, al que podemos enfrentarnos. Espacios cambiantes, llenos de sugerencias y matices, donde conceptos como la verticalidad y la profundidad juegan un papel fundamental.¿Es posible la reproducción artificial de un hecho natural? Vieja aspiración frustrada de la arquitectura. Sin embargo en este caso sí es posible la aproximación dado que la fuerza geométrica de la metáfora está a nuestro favor. Por otra parte la imagen propuesta dota de un simbolismo necesario a lo que debe ser una actuación de Pabellón en este caso el de España en una exposición universal. La referencia metafórica donde el agua está presente a través del paisaje referenciado es fuerte y evidente. Ejecución. Piezas.
La ejecución es fácil y clara. Los elementos verticales se pueden fabricar en taller. Tienen un núcleo metálico forrado con piezas elaboradas como los botijos, piezas iguales que en contacto con el agua absorben ésta generando las corrientes de aire que actúan como microclimas (ver memoria y esquemas al respecto).Su arriostramiento al objeto de garantizar su unidad estructural es muy fácil y sencillo y se basa en el mismo esquema que encontramos en muchos viveros al objeto de mantener la verticalidad del tronco.Cubierta.Una gran cubierta, apoyada en todos estos perfiles, cubre el pabellón. Una cubierta muy útil pues su grosor (3 mts.) permite albergar sistemas de ahorro energético (ver memoria) y, a su vez, graduar la luz mediante el recurso a la profundidad que hace que los rayos, muy controlados, se dibujen y reflejen sobre los pilares y la superficie de agua en la base. La cubierta queda recubierta con paneles de madera de viruta reciclada.Espacios expositivos.Son vacíos excavados. Sus forjados quedan colgados de la cubierta y sólo arriostrados a los pilares. Se construyen con vigas de madera procedente también de viruta y resina reciclada. El cierre exterior es de vidrio si bien anclados a la estructura se prevén sistemas de tabique móviles, con aislamiento acústico, que permiten lograr la estanqueidad visual y acústica que es necesaria tanto para el desarrollo de algunas exposiciones como del uso futuro de centro de cine.