La estación de Pont de Bondy es parte del plan Grand Paris Express: un plan de desarrollo económico y social para la región de París. Una infraestructura de este tipo implica tomar decisiones capaces de llevar a cabo una transformación del lugar convirtiendo en referencia urbana de calidad e impulsando el valor del conjunto inmediato.
Proponemos una planificación urbana abierta y flexible, con capacidad de adaptarse a cualquier tipo de variaciones funcionales futuras, pero siempre considerando el Canal del Ourcq y sus riberas como los elementos fundamentales, como el corazón de la intervención.
La estación propuesta busca referencias en el mundo industrial, en particular en las transformaciones de los edificios industriales que ocupaban las orillas del canal. La estación se convierte en parte de este mundo por una doble vía: por su imagen, claramente industrial y por su organización interna con referencias al mundo de las minas y las excavaciones.
Su organización interna es muy clara, es una puesta en escena de la movilidad. Hay un pozo de acceso abierto al cielo que conecta la planta baja con el nivel -3 encima de los andenes. Este “pozo” aloja dos líneas dobles de escaleras mecánicas: una para el descenso y otra para el ascenso. La idea de un pozo es la idea de un pozo de luz. Es la luz del sol que baja al nivel -3 y son las personas que salen a la luz. Un «óculo» con referencias al Panteón Romano y el mundo de artistas como James Turrell, autor del cráter Roden en Arizone, hace posible la iluminación natural del espacio.
Para la configuración de la “perforación” de la tierra en su camino hacia los andenes, trabajamos con una idea inspirada en el universo artístico de Brancusi y sus “torres sin fin”. Un cilindro de latón dorado, continuo, cuya forma está hecha a base de apilamientos de secciones troncopiramidales doradas, define toda la sección vertical.
La misma idea de cráter o volcán se convertirá en el motivo de fondo para la configuración externa de la estación. Una referencia a la naturaleza, a la idea de conexión con el interior de la tierra y el exterior urbano. La imagen industrial asociada con el edificio se completa con el uso del bronce en la configuración de la cubierta. Un volumen que nos recuerda a las chimeneas y sistemas de aireación de los grandes edificios industriales. El volumen que alberga la estación consigue así una gran visibilidad por su forma, su geometría y sus materiales, y emerge claramente en el sitio, apoyado en un zócalo que alberga el área comercial y los accesos de pasajeros.
Ciudad
París
País
Francia
Fecha
2016