Francisco MANGADO
 
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FRANCISCO MANGADO

Museo Bioma Universidad de Navarra+

2021-

Pamplona-España

20.200 m2


El proyecto del BIOMA es, esencialmente, un proyecto de síntesis.

Síntesis programática. En él se funde la investigación, la docencia y la exposición. Espacios de escalas distintas y funciones que, aun relacionados en cuanto que los tres configuran la institución BIOMA, son diferentes en cuestiones esenciales como por ejemplo el grado de su dimensión pública.

Síntesis ciudadana. La Universidad de Navarra se asienta y configura sobre estructuras urbanas muy diferenciadas. Por un lado, en la “parte baja”, se configura como el parque más atractivo de la ciudad. Sus edificios aislados no son sino puntos, elementos diseminados y a la vez unidos por ese gran tejido verde, natural y adaptado a la topografía, que constituye en sí mismo uno de los más interesantes espacios públicos de Pamplona. Por otro la parte alta, más urbana y densificada, donde los centros docentes pertenecen a una trama configurada según viales de tráfico y continuidades urbanas. El nuevo edificio del BIOMA, localizado entre ambas partes del Campus, ha de asumir su pertenencia a ambas configurándose como síntesis de estas dos dimensiones y estructura ciudadanas y convirtiéndolos en una sola y específica.

Síntesis paisajística que se refleja en el hecho de que el edificio es un lugar de encuentro entre un plano elevado, una suerte de plataforma horizontal y una abrupta topografía que desciende hacia el sur, hacia el parque-campus. Un edificio que, desde abajo, se contemplará como un “faro”, una referencia con tintes simbólicos a la vez que, visto desde arriba, será el “mirador” que proyecta su magia hacia el campus bajo.

Pero es en la síntesis de situaciones tan distintas e incluso contradictorias, en las tensiones generales por una realidad compleja, bienvenida la complejidad, donde se hace posible un proyecto capaz de devenir en algo atractivo y sugerente. El BIOMA intenta llegar a un compromiso, en modo alguno imposible, entre el orden más artificial y el desorden más orgánico; entre la materialidad más mineral y la luz como hecho abstracto; entre ser un mirador o un faro; entre buscar la máxima eficacia pero también aquellos valores que simbolizan y son capaces de expresar la voluntad de una Universidad que quiere reafirmarse con el orgullo propio de las cosas bien hechas; entre lo construido y lo natural. He dicho en ocasiones que este es para mí el proyecto más difícil al que me he enfrentado, seguramente creo que también el más atractivo. Esta dificultad existe gracias a la contradicción, que siendo un problema deviene, a la vez, en un fructífero crisol donde poder hacer arquitectura. El BIOMA aspira a ser una gran síntesis a partir de una continua y hermosa contradicción.

Museo Arqueológico de Álava
2000
/
2009
El edificio se configura en su forma básica a partir del contexto en el que se asienta y de la continuidad que en términos de concepto y programa establece con el anexo Palacio de Bendaña actualmente museo de Naipes Fournier.En las salas donde se exponen de manera permanente piezas, los planos horizontales, suelos y techos, son muy oscuros. El suelo de madera de “palo” casi negra, el techo continuo y también negro componen una ‘caja’ o cofre pues muy cerrada y oscura delimitada lpor los muros de fachada con especor revestidos exterioremente por una piel de chapa de bronce plegada, con piezas que se suporpen o se deslizan según las necesidades de filtrar la luz hacia el interior. 
Pero estos espacios están atravesados por unos prismas de vidrio blanco en torno a los cuales se organizan la exposición de las piezas. Por ellos resbalará la luz procedente de la cubierta durante el día, procedente de una iluminación interna en la oscuridad. Estos prismas llevaran incrustados, entre capa y capa, gráficos e información que expliquen los objetos pero, por encima de esta labor docente, su luz evocará la fantasía de la interpretación, la metáfora que hace referencia a unos prismas de luz en medio de un espacio oscuro que bien pudieran entenderse como la esperanza de poder interpretar algo de nuestra herencia.Hacia el interior del solar, el patio de ingreso queda constituido por unos límites mas transparentes: es la piel de bronce que se abre con ritmo constante permitiendo el paso de las visuales de los visitantes hacia el interior de los recintos de exposiciones.
Museo Subterráneo y Plaza Carlos III de Olite
1986
/
1987
El proyecto se localiza en la antigua villa medieval de Olite, vieja corte de los Reyes de Navarra. Se sitúa en las inmediaciones del Palacio de los Reyes de Navarra que fue restaurado a principios de este siglo. Recientemente en el subsuelo, se han descubierto unas antiguas galerías medievales de gran valor histórico.La solución arquitectónica tenía que dar respuesta a tres problemas fundamentales. Primero, era necesario diseñar un espacio urbano tradicionalmente considerado como plaza, pero que más bien era un conjunto geométricamente irregular, alargado, residuo de las distintas fases de crecimiento de la ciudad. En segundo lugar, había que dar acceso a las importantes galerías subterráneas que durante siglos habían estado enterradas. Finalmente era importante resolver el encuentro de la nueva urbanización y el Palacio, el encuentro con los muros y las piedras que nacen de la misma calle.El proyecto pretende crear una "alfombra", un continuo -básicamente definido por el tipo de piedra elegida, cuyo color y textura permiten diferenciar la nueva actuación de las preexistencias-, sobre el cual se vayan produciendo las respuestas a los diferentes problemas mencionados. Estas respuestas, dan origen a los elementos más característicos de la solución arquitectónica. Entre estos elementos, mencionaremos el óvalo situado frente al edificio del ayuntamiento de la ciudad. Igualmente los dos accesos a las galerías subterráneas, y por último las grandes escaleras, que proyectadas como prolongación de la plataforma elevada.